Toxicidad autoinflingida

Tú decides si quieres invertir en salud o en enfermedad.

Por Sofía Avitia


Estar frente a un paciente implica una gran responsabilidad además de aprendizaje. Cada consulta lleva consigo nuevas emociones, inquietudes, conocimiento, energía. Cosas que simple y sencillamente deben canalizarse para buscar la mejor manera de darle una solución a lo que sea que nos enfrentemos. Compartir el proceso de cambio se trata de algo más amable, respetuoso, siempre buscando el bienestar individual. Una vez que estamos en el mismo canal donde las ideas fluyen constantemente es cuando se puede interactuar más integralmente y lograr increíbles resultados junto al médico, el paciente y su familia. 

¿Cuánto y con qué frecuencia debo comer?; ¿puedo comer solo un grupo de alimentos todo el día?; no veo cambios en mi cuerpo, ¿qué estoy haciendo mal? Estas —entre muchas otras— son preguntas que constantemente me hacen los pacientes. La realidad es que no existe fórmula mágica, pero si una guía y acompañamiento en donde se les haga notar que, de llevar días, meses o años con alguna enfermedad, sobrepeso, obesidad, intestino irritable, gastritis, etc., se requiere de trabajo para retornar al estado de salud integral que se anhela, pues así como esos signos y síntomas fueron estableciéndose a través del tiempo, es necesario que de la misma manera permitamos a nuestro cuerpo restablecer su estado de salud y equilibrio

Debo reconocer de manera personal que no es nada fácil iniciar un cambio incluso teniendo las herramientas para conseguirlo; si no nos exigimos y entrenamos nuestro cuerpo para sentir de viva voz los beneficios de darle fin a la toxicidad autoinfligida, es imposible crecer. Recuerda que todos los días nuestras células están evolucionando y tú también. Por lo que ser compasivos y construir un hábito sano cada día que nos lleve a visualizar la meta que queremos lograr, es primordial. Tú decides si quieres invertir en salud o en enfermedad.  

Una de las cosas que le transmito a mis pacientes es la clave de los cuatro pilares para estar en el camino del cambio.  Y nada tiene que ver con que uno sea mejor que otro, sino que tener balance en cada uno de ellos hace que se cumplan sus funciones de manera lineal y con éxito. Estos cuatro pilares son el descanso, la gestión de las emociones y el estrés, el ejercicio y la alimentación. Intenta darle a tu cuerpo pequeños cambios de amor cada día y notarás la conexión que el cerebro tiene con cada parte de tu ser. 

Con amor,

 

Sofía Avitia
Médico especialista en Nutrición clínica, envejecimiento exitoso, alimentación
consciente y equilibrio bio-psico-social (y carajillo drinker)

Instagram: @creandotushabitos

More Articles for You

Reencuentro conmigo

Cambiemos nuestro enfoque y reencontrémonos una y otra vez con cada parte nuestro ser.

Una relación visual enriquecedora

La fuerza creativa de Abdul Vas…

La guerra de los dioses

Que nació por soñar con la Acrópolis de Atenas

— Featured —

The L Word: Generation Q

El ya ni tan dramón-lésbico-mágico-musical pero diez años después

A Star Is Born

Si ves esta película al revés, se trata de un rockstar adicto (Bradley Cooper) que se suicida como sacrificio para …

Muro de Berlín

Las estructuras de poder solo son una ilusión…

— Featured —